ANA ISABEL ANGULO
Treinta y un hora de constante trasiego para nada. Desolación, incredulidad y mucho cansancio. Esos son los sentimientos que afloraban en todos los miembros de la expedición burgalesa tras ser deportados a España desde el aeropuerto de Moscú y sin poder competir en la ETTU Cup.
El equipo de tenis de mesa de Caja de Burgos, capitaneado por el presidente Roberto Pérez Paniego, inició el viaje a las 6,15 horas el pasado viernes. En Madrid tomó una avión para la capital rusa. Llegaron a las 17,00 horas. Sus visados no habían sido tramitados correctamente y fueron encerrados en la Sala de Deportación del aeropuerto.
«Era una sala horrible, con cartones y sin ninguna comodidad; pero lo peor es que allí había más gente que llevaba hasta cinco días encerrada. Estuvimos 4 horas y fueron angustiosas. Sas y Karol intentaba hacerse entender en inglés y un poco de ruso, pero no nos hicieron ni caso. Llamé al presidente de la Española, Miguel Ángel Machado. Estaba en Copenhague con la candidatura de Madrid 2016 y, por suerte, también estaba con el embajador de España en Moscú. Se pusieron en contacto con el cónsul, Miguel Ángel Ortiz, quien nos sacó de la Sala de Deportación y nos llevó a una zona vip donde nos dieron comida y bebida. Allí pasamos la noche», relata el presidente del Caja de Burgos.
A las siete de la mañana de ayer sábado fueron escoltados por la policía moscovita hasta la misma puerta de embarque. A las 11,00 horas llegaron a Madrid y dos horas más tarde a Burgos. Total 31 horas de periplo surrealista.
ELIMINADOS. Su ausencia en la ciudad rusa de Vladimir les impidió competir en la ETTU Cup y el Caja de Burgos ha quedado eliminado. Deberían haberse enfrentado al anfitrión y principal responsable de que los visados no estuvieran en regla, Luch Vladimir; al bosnio STK Vogosca y al turco Istambul Buyuksehir Beledyesi.
«Podemos recurrir, pero sabemos que las posibilidades de ganar son nulas, así que no nos vamos a meter en papeleos. Lo peor es que los jugadores tenían mucha confianza en sus posibilidades». La explicación de Roberto Pérez Paniego muestra las tristes consecuencias de su indignante periplo ruso.
Fuente: http://www.diariodeburgos.es