PSICOLOGÍA: «ANTES QUE NADA, PREPARAR LA TEMPORADA»

Cada vez se sabe más sobre lo que mueve a las personas a la acción. También se conocen algunos mecanismos por los que se rige la satisfacción y la sensación de felicidad. Si combinamos adecuadamente estos dos campos del saber nos puede dar como resultado una palabra: planificación.

Sí, programar, tener claras nuestras metas, saber lo que queremos, y planificar como llegar a ellas, nos facilita el actuar y dirigir nuestros esfuerzos en la dirección adecuada. Por otra parte, mientras nos preparamos para el futuro, disfrutamos imaginando nuestros logros y éxitos. Este planteamiento puede generar un círculo positivo en el que alimentamos nuestra motivación con la tranquilidad que da el tener las cosas claras, sabiendo lo que queremos y lo que vamos a hacer para intentar conseguirlo.

Preparar la temporada es fundamental. Hoy en día las empresas y organizaciones hacen sus planes estratégicos con sus objetivos y sus indicadores. ¿Para qué? Para dirigir el esfuerzo en la dirección del éxito. No podemos dejar las cosas importantes al impulso del momento o a la improvisación. Por eso a los jugadores y jugadoras de la FMTM que consideren importante su actuación durante la temporada 2009-2010, es necesario recomendarles que la preparen desde ahora. Antes de que comience. Que se marquen sus objetivos razonables y realistas, que determinen cómo van a intentar alcanzarlos, sabiendo, también como evaluar el proceso. Es fundamental, necesario y, como ya hemos dicho al inicio, también puede ser gratificante. Requiere esfuerzo, pero en cierto modo es una forma de empezar a disfrutar del éxito. También, es anticiparse y poner los medios necesarios para no fracasar.

Son muchos los beneficios de establecer objetivos. Algunos de ellos son: mejora el rendimiento y el entrenamiento, aumenta la motivación, disminuye la ansiedad, genera sensación de confianza, anima al trabajo duro y nos proporciona un punto de apoyo en los momentos complicados. Otra cosa importante a tener en cuenta sobre los objetivos es que lo racional es determinarlos para intentar conseguirlos. Pero cuando decimos: intentar conseguirlos, incluso con todas nuestras fuerzas, no estamos diciendo que sea absolutamente necesario llegar a ellos o de lo contrario somos unos fracasados ¡No! A veces, el éxito está en el proceso para obtenerlos aunque en algún caso se nos escapen. Si hemos luchado, de algo habrán servido. Además en la evaluación posterior la experiencia será un nuevo dato a valorar.

Para planificar la temporada, hemos de empezar por analizar lo que ocurrió en las pasadas ediciones, para utilizar nuestra experiencia. También podemos mirar a nuestro alrededor para ver lo que les está dando resultado a nuestros competidores. Esto, en el mundo de la empresa lo están llamando «benchmarking» y no es otra cosa que lo que siempre han hecho los buenos emprendedores: observar que cosas han hecho otros que han funcionado. Con estos datos, las recomendaciones del entrenador, y teniendo en cuenta nuestras posibilidades, elaboramos nuestro plan. Es importante que los objetivos se puedan cuantificar y medir. Por ejemplo, horas de entrenamiento, porcentajes de errores o de aciertos en determinadas situaciones de juego o al utilizar determinadas técnicas, resultados, ranking, etc. También se deben programar en el tiempo y en el espacio. Con todo esto estaremos mejor preparados para comenzar la temporada en la buena dirección.

Además, quizás por «deformación profesional» o mejor, por «interés profesional», este periodo es un buen momento para comenzar a prepararse psicológicamente. Lo primero es «conocerse a uno mismo», analizando las variables psicológicas que concurren en el juego: emociones, pensamientos, sensaciones internas y comportamientos. Dentro de la programación del entrenamiento físico, técnico y táctico, deberemos hacer un hueco para el entrenamiento psicológico. Cada vez son más los deportistas que recurren la psicología para mejorar su rendimiento. En todo caso, queramos o no, el psicológico es un factor importantísimo en la preparación de un jugador o jugadora de tenis de mesa.

Para finalizar, volver a destacar la importancia de la planificación de la temporada, y como dijo el escritor y científico Goethe: «Una vida sin propósito es una muerte prematura». ¿Un poco exagerado, no?… Pero, sí podríamos decir que «una temporada sin planificación no va a favorecer que alcancemos el máximo rendimiento», sobre todo en las situaciones complicadas donde mantener una dirección y seguir lo programado puede ser muy importante. Eso sí, con flexibilidad. Ajustando los objetivos a las situaciones cambiantes. ¡ÁNIMO!

 

Eduardo E. Lázaro Ezquerra

Psicólogo.

Área Técnica FMTM.

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